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EL FINAL
Los técnicos italianos señalaron que la salvación del "Sirio"
era del todo imposible y que, en pocos días, el vapor quedaría sumergido
por completo bajo las aguas. Así fue. Cercanas las 11.00 del lunes 13 de
agosto de 1906, los tripulantes de una embarcación que vigilaba el navío
escucharon un fuerte ruido observando que, seguramente como producto de
los movimientos del mar, el casco se partía en dos mitades, hundiéndose
a unos 40 metros de profundidad en su mayor parte. Un tiempo más -algunos
informan que hasta el 21 de agosto- se mantuvo la proa a la vista, trabada
entre las rocas. Al producirse la ruptura, salieron a flote decenas de cadáveres,
encerrados en las zonas sumergidas de la nave, que rápidamente fueron
arrastrados por la corriente hacia las costas.

Estremecedora fue la aparición del cadáver de una niñita de unos dos años
de edad que asía entre sus pequeñísimas manos un cubo de juguete y un
aro de hueso. El domingo 19 de agosto apareció en la playa de Alicante un
cuerpo que no pudo ser identificado. El 21, en la playa de Cueva de Lobos
apareció un cuerpo masculino vestido con la americana de la marina
mercante italiana. Era el Comisario Regio que viajaba en el Sirio.
Días después aparecieron en la playa de Águilas los cadáveres de tres
mujeres y un niño, en avanzado estado de putrefacción. El sábado 25 de
agosto las aguas llevaron hasta Cartagena los restos de un joven. Durante
las semanas siguientes aparecieron más cadáveres en Cabo de Palos, Santa
Pola, Torrevieja y en diferentes áreas de la costa.

Fotos del acto oficial del
centenario del naufragio del Sirio en las costas de Cabo de Palos. Junto a
la Manga.
Jueces y médicos forenses trabajaron desde el primer momento en las
diligencias sumariales y en el levantamiento de los cadáveres, mientras
los vecinos colaboraron con su entierro en los cementerios.
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de Palos con la ayuda de
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Continuaron apareciendo objetos varios, juguetes,
instrumentos musicales, pertenencias en fin que encerraban un profundo
significado para sus dueños: eran el "ancla" tangible y
concreta que los mantendría relacionados afectivamente con la tierra
abandonada una vez instalados en la nueva patria. Así como con la migración
generalmente abandonamos familia, sociedad, profesión, idioma y cultura,
el aferrarnos con ansiedad a ese pequeño objeto conservado como
encerrando un valor sin límite, siempre nos ilusionó como si se
mantuviera una cadena con esa identidad, que también estábamos
perdiendo, en beneficio de una nueva que todavía nos era desconocida.
El 12 de octubre aparecieron en la playa de Agua Amarga algunos de los últimos
restos del "Sirio", así descritos en su día en la prensa
local: "Un barril vacío de ocho arrobas de cabida, otro idéntico
de cuatro, otro idéntico para agua, dos tinas, el timón de un bote, un
remo, una cubierta de tambucho de cámara, un mamparo de cocina, dos
asientos de botavara, un cuartel de tambucho, dos cuarteles de escotilla,
ocho barras de cabrestantes, una escala de gato, un mazo de madera, una
cubierta de tambucho, una pantalla de farol de situación, y once trozos
de madera de obra muerta y pintadas color plomo".

Fotos del acto oficial del
centenario del naufragio del Sirio en las costas de Cabo de Palos. Junto a
la Manga.
Actualmente, la oxidada estructura sigue allí, en una zona declarada
desde 1995 parte de la Reserva Integral de las Islas Hormiga. Diversas
partes del casco están en la cara oeste del bajo, a lo largo de una
pendiente suave. La popa está a 47 metros de profundidad, la proa está
en la cara este, a 70 metros, junto a los restos de otras naves. Es
posible bucear en la zona, muy peligrosa, solo con permiso del Gobierno
Regional de Murcia.
Poco a poco fueron desapareciendo los restos del navío.
Primero fueron las elegantes chimeneas; luego los palos y algunas de sus
superestructuras, cuyos restos solían aparecer en las playas después de
marejadas y tormentas junto a todo tipo de objetos, pertenecientes ya a
los pasajeros o la tripulación, ya de la propia nave. Y con el devenir de
los años también fueron desapareciendo los sobrevivientes y sus
recuerdos de esta tragedia.
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