| |
El Tío Antolino
Prólogo
Debo confesar abiertamente que me ha costado un
enorme esfuerzo escribir este prólogo. A uno le asalta la duda de no
poder transmitir en unas pocas líneas el nivel de sentimiento que pone
Rogelio García, autor de este libro en cada una de sus obras.
Frenético y polifacético escritor, Rogelio igual
se atreve con poesía que con narrativa, en ambos estilos su pluma es la
prolongación de su alma. Porque él escribe con el alma y el corazón.
Cada personaje de sus historias lleva algo suyo consigo y los vive con
tal intensidad que nadie, ni tan siquiera él mismo, puede escapar a la
intensa emoción que produce la lectura de sus libros.
El Tío Antolino, personaje entrañable, es el
máximo exponente de un laborioso trabajo basado en dos importantísimos
acontecimientos para Cabo de Palos, antaño pequeño pueblecito de
pescadores del litoral cartagenero, el hundimiento del vapor italiano
Sirio y la milagrosa vida de San Gines de la Jara. Sin querer ser un
libro histórico, los datos que aparecen en esta narración han sido
recopilados por el autor en archivos municipales, bibliotecas e incluso
en entrevistas mantenidas con los descendientes en tercera o cuarta
generación de alguno de sus protagonistas, como en el caso del
hundimiento del Sirio.

Hijo adoptivo de Cabo de Palos, su lugar de
residencia desde hace muchos años, Rogelio siente una estrecha
vinculación con esta población. A ella, en parte, va dedicado este libro
que, además de cautivar al lector, reivindica el primer centenario de
este pequeño puerto pesquero. Centenario que, a pesar de los esfuerzos
de algunas personas residentes en el lugar, ciertamente muy pocas, ha
pasado desapercibido para casi todo el mundo.
La tierna historia de Pedro, uno de los personajes
protagonistas de este relato, refleja el cariño que Rogelio siente por
los niños y que no puede ni quiere ocultar. Su anterior lanzamiento
editorial, hace tan solo unos meses, El Pastor de las Roquetas, primer
libro de narrativa que publico, es un cuento de amor, de princesas y
castillos, apto para todas las edades y cuyos protagonistas curiosamente
también son una pareja de jóvenes.

Pero Rogelio ha querido ir mucho mas allá con el
"Tío Antolino", y además de novelar una historia que tiene muchísimo de
él, de su dura infancia, de la lucha por sobrevivir en unos tiempos
difíciles, lanza un mensaje al mundo para que se mentalice en preservar
el rico patrimonio que nos legaron nuestros antepasados.
El abandono y la casi total destrucción del
Monasterio de San Gines, la contaminación progresiva del Mar Menor, la
gasificación urbanística a la que se encuentra sometida Cabo de Palos,
son temas denunciados abiertamente pro el autor en esta publicación.
Su preocupación por conservar la historia de los
lugares mas emblemáticos, profundamente queridos por él y trasmitirla a
las nuevas generaciones, le ha llevado a plantear el conocimiento de la
historia con un tratamiento nuevo, diferente, el literario. Así, el "Tío
Antolino", además de ser un libro que seguro calara profundamente en el
lector por la tierna historia que esconde entre sus paginas, servirá
para aclarar alguno de los puntos oscuros del hundimiento del Sirio
frente a las cotas de Cabo de Palos en agosto de 1906, un acontecimiento
histórico que marcaría eternamente a esta población.

Por otra parte, el autor hace un recorrido por la
vida de San Gines de la Jara, santo milagrero que posteriormente daría
nombre al Monasterio y que según cuenta la leyenda, arribo a la playa de
Levante en Cabo de Palos flotando sobre su capa.
El progresivo deterioro del Mar Menor es otro de
los temas tratados en esta narración y que preocupa profundamente a
Rogelio García, hombre claramente comprometido con la conservación de su
entorno.
¿Quien puede ofrecer mas en una misma historia?.
El "Tío Antolino" marcara un antes y un después en este autor que, con
esta obra, se consagra como uno de los escritores mas importantes y
polifacéticos de nuestra zona.

Estamos convencidos que el lector quedara
cautivado con este relato cuya producción ha llevado meses y meses de
incansable trabajo de investigación de datos y documentos históricos.
Con su detallada exposición, se hace muy fácil trasladarse a aquellos
años y vivir los hechos narrados con la misma intensidad de sus
protagonistas.
El "Tío Antolino" es, sin lugar a dudas, la obra
cumbre de un autor que ama intensamente a Cabo de Palos y cuya vida gira
en torno a la escritura. Esperamos que la moraleja que esconde este
libro sea tenida en cuenta por aquellos que tienen en sus manos la
posibilidad, la obligación es de todos, de mantener vivo el legado que
nuestros predecesores tienen el derecho a recibir.
Manuel Ramírez Álvarez
Periodista

Mensajes sin
Fronteras
Prólogo
Por su coherencia y similitud, comienzo el prólogo
de "MENSAJES SIN FRONTERAS", segundo libro de poemas de mi buen amigo
Rogelio (exuberante e inagotable caudal de producción de versos), con
estas bellas palabras de Pablo Neruda, extraídas de una de sus obras:
"Desde mi boca llegará hasta el
cielo
lo que estaba dormido sobre tu
alma"
Pienso que es gratificador, reconfortante, estimulante y ... por que no
decirlo, hasta emocionante, que en estos tiempos emerjan voces como la
de Rogelio en la que alienta, late y se desborda, esa tremenda y loca
pasión por la poesía. Su voz debiera de haber llegado a todos con menos
dilación, con menos retraso. ¡Que pena que este hombre naciera en
aquellos terribles años del primer tercio de este siglo por los que paso
España y no tuviera la oportunidad de acumular la suficiente
infraestructura literaria que cimentara ese vaso de esencias que siempre
ha llevado dentro, pero que ha empezado a derramar en el estío de su
existencia.

Estaba todo dormido sobre su alma, pero...
deseando salir a la luz, cual cristalino venero de rielante y limpia
corriente. Estaba dormido sobre su alma, pero deseando romper las
cadenas a las que la vida le tenia asido a su frenética carrera de
supervivencia y lucha. Estaba, en fin, todo dormido sobre su alma, pero
pienso, y creo estar en lo cierto, que acontecieron en su vida en estos
últimos años, sucesos, la mayor parte de ellos tan duros, como dolorosos
otros, que determinaron poderosísimamente la aparición de las lagrimas
en su impulsivo, fuerte, tremendo, pero sensible corazón, y que lo que
estaba dormido, explosionara y desde su boca y su pluma llegara hasta el
infinito, pasando, o intentando pasar, hasta llegar a todos.

Este segundo libro de Rogelio es un
desbordamiento y sincero de sus inquietudes. Es una confesión abierta y
sin ambages de sus frustraciones, de sus aciertos y desaciertos, de sus
creencias, de sus deseos de paz e igualdad entre los hombres... Es,
también, una mirada amable y enternecedora hacia el mundo de los niños y
la naturaleza. Es, una condena a la maldad y la injusticia. Y en suma,
porque Rogelio es un hombre creyente, es una reflexión profunda ante ese
ultimo paso que hemos de dar todos, rindiendo cuentas al Supremo
Hacedor.

Su expresión es espontánea, abierta, limpia... y
dice lo que siente como lo sabe decir: con su léxico característico y
con unas expresiones muy personales cargadas de un enorme contenido y
emotividad. Ya al comienzo de su prologo, leemos:" les ruego que no
busquen en el fondo de mis temas un tesoro literario de hermosura. Y un
poco después agrega: "No hallaras nada mas que unas palabras
entrelazadas con las fibras del alma".
Desde estas humildes, pero efusivas líneas, le
animo a que continúe esta andadura que tiene comenzada hace algún
tiempo. Y a ustedes, potenciales lectores, les conmino a que intenten
sacar de sus versos, a que sepan leer entre líneas, el verdadero sentido
de las palabras con las que los ha compuesto; que entiendan su mensaje y
sepan aprovechar su gran fondo, excluyendo, en ocasiones, la forma
Juan Sánchez Salmerón 30-12-2000

El Grito del Silencio
INTRODUCCIÓN
Frente al poeta que escamotea en sus versos su
propia autografía o al menos la sinceridad de su pensamiento, o
identidad, escribió en cierta ocasión Enrique Llavet "acaece que, desde
toda la vida, nuestros compatriotas se tragan lo que les pasa por
dentro. Quizás por eso no hay entre nosotros libros de memorias y,
quizás por eso también los estómagos de los españoles lucen a menudo las
mas hermosas ulceras de la creación". Para su particular fortuna nuestro
amigo Rogelio rompe un día las barreras del humano pudor y pluma en
ristre frente a la cuartilla desnuda su corazón. En cierta ocasión llego
hasta nuestras manos versos por Rogelio firmados
Puedes decir de mí,
necedades
que es turbia mi alma
el corazón y la pluma...

Versos primarios en los que ya latían, por una parte su
atrevida actitud de no amordazar sus sentimientos; por otra, su decisión
de no tragarse lo que el corazón "le pasa por dentro". En otra ocasión,
en relación con el tema que nos ocupa, llego a escribir, no olvidando
que en tierra de cante y trovo andamos, ¡ay si a todos, nos fuese dada
como al "cantaor" y al trovero, la merced de echar fuera el oscuro dolor
nuestro de cada día enredado en unos octosílabos.
Ha sentido así nuestro amigo la necesidad de
expresar lo que su alma siente, eso sí - y esa virtud hay que
agradecerle . Preocupado por las leyes y reglas de las preceptivas, a
sabiendas de que un poeta no solo nace sino que, además, se hace. Busca,
consulta, bucea en los libros, continuara saliendo cada día, encendida
la lámpara de sus vocaciones, al encuentro de lo que podríamos llamar
valida pluma, aunque conociendo a Rogelio, por otra parte, no dejaremos
de sospechar que su suprema ante que en la alabanza oficial del riguroso
critico, venga a descansar en la aceptación gustosa de su lector. Alguna
vez, de este, nodo preocupado lícitamente por la forma, llamara a sus
versos "Canción sin solfa". Valida modestia la suya ante los que se
creen impecables maestros, equívocamente tantas veces.
En otra ocasión escribe Rogelio:
Fui convirtiendo mis penas
como la miel de un panal
en las mas dulces cadenas.
Penas fueron nombradas. Bendito aquellos versos
que en alguna ocasión sirvieron para aliviar penas, para enjugar al
menos una lagrima. Mal tratado alguna vez por la vida, ¿No le sirvieron
a Rogelio sus versos en paño piadoso de Verónica convertidos, para
aliviar parte de sus aflicciones acaso para vencer en parte el polvo de
su camino de Damasco, aquel que a Dios le uncía? Dios fue nombrado.

Marcado Rogelio por la tristeza de la muerte de la
mujer amada, en Dios abría de buscar su bienhechor alivio, bendiciendo
la mano que le hiere y obteniendo respuestas a todas y cada una de sus
preguntas. Lucida y hermosa meta siempre, el encuentro del hombre con
Dios.
Buen amigo Rogelio, me solicito unas letras, estas
que aquí se ofrecen a la sombra de otras mas importantes que las mías,
totalmente validas a pesar de haber sido escritas hace mas de un siglo,
consejo firmado por don Juan Varela que así tan acertadamente avisa a
todo el que, animado por estimable vocación, se decide a escribir versos
"El poeta, a mas de la vida mental, distinta y clara, es menester que
con amor lo vea todo, a fin de hacerlo tan suyo que, al revestirlo de
forma con las palabras, le estampe su sello y le preste su condición y
su vida"
Asensio Sáez García.
Los Esclavos del Oro Blanco
(II Parte del Tío Antolino)
PROLOGO
Conocí a Rogelio por asuntos literarios y, a
través de ese esplendido canal, he ido entrando en el hombre que hay
detrás del autor; ambas cosas van tan fusionadas que es difícil separar.
Rogelio da vida a sus personajes, pero la verdad
es que sus personajes están tan vivos en el que vibra con sus
sentimientos y se acongoja con sus sufrimientos y, hasta diría, que
llora su muerte cuando la historia le exige hacer pasar a otra vida a
uno de ellos. Por eso cada libro es un trozo de vida palpitante, sobre
todo los que nos narran el transcurrir de ese mundo marinero tan
vinculado a Cabo de Palos, los que nos hablan de ese niño singular
unido sentimentalmente al Tío Antolino, -primer libro de estas hermosas
historias-, después cabeza de familia y protagonista de "Los Esclavos
del Oro Blanco", el libro que esta en las monos del lector.

Pone el autor tanta pasión en su obra que por
mucha que se pierda al pasarlo al frío papel y su distancia sea grande
de cuantos cogemos el libro para leerlo, todavía nos llegan las
palpitaciones de su potente afectividad y rica fantasía; por eso los
diálogos, las situaciones de cada uno de los personajes se perciben
calientes, vivas, y logran meternos en su clima.
Pero entre investigación (porque me consta que
indaga aquí y allá datos históricos) y creación, a cuantos entramos en
sus libros, nos familiariza con la historia de esa localidad marinera
tan llena de vicisitudes que el mar le va llevando a sus costas y que
les ha exigido a sus habitantes, en mas de una ocasión, ser heroicos
arriesgando sus vidas para salvar a los náufragos de embarcaciones
encalladas en sus rocas.
El libro es un trozo de vida narrado con la
frescura de lo que brota a borbotones desde el corazón y que solo pasa
por la cabeza para buscar con urgencia la expresión que se necesita para
expresar en lenguaje comprensible lo que se quiere decir; no hay tiempo
de relamerse en retoques embellecedores, de pararse en sutilizas
lingüísticas que adornen el relato.

La narración es sencilla y directa como la vida
misma, sobre todo, como la vida de sus personajes. Leerlo te impregna de
olor a mar, te hace testigo de la dureza de aquellos tiempos que son los
cimientos del progreso actual; el bienestar de ahora no nos debe hacer
olvidar la historia de los antepasados a quienes les debemos admiración
y gratitud. Ese es quizás, el fondo de estos, de este libro de Rogelio
García Galindo.
Carmen Peralta Pastor
Directora titular del colegio
Nuestra Señora del Carmen de La Unión, (Murcia)
Las Confesiones de Maru
INTRODUCCIÓN DEL AUTOR
No seria justo sin no hiciera ciertas matizaciones
y advertencias antes de acompañarles al interior de esta narrativa.
Me encuentro en el deber de advertir al lector que
los nombres que se detallan en ella son exclusivamente fruto de mi
imaginación. Por tanto, cualquier coincidencia con alguno de ellos seria
una mera casualidad, excepto en los casos de aquellos que me han
autorizado personalmente a utilizar su verdadera identidad, siempre bajo
el criterio de que ninguno de ellos pueda llegar a ser manchado, con las
supuestas ficciones o verdaderas controversias de esta narración.

La verdadera base de esta historia esta apoyada en
la mas cruda realidad vivida en las carnes de una mujer, que aquí
llamaremos Maru. El lector que se llegue a adentrar en la presente, que
no olvide nunca que, sin duda alguna, en nuestro mundo hay muchas Marus.
Marus que los hombres han forjado y arrojado en no pocas ocasiones a los
desmesurados abismos de la desolación mas incomprendida. La que se suele
ocultar en las sombras de la honradez; la que les sirve de escudo, para
que las lanzas de la verdad no lleguen a su egoísmo, con el que se
cometen los crímenes mas siniestros o arrojan a infelices criaturas a
los mayores despeñaderos.
El autor de estas paginas les asegura ser el mas
directo confidente de la verdadera y autentica Maru, de la que procurare
no revelar nunca su verdadera identidad. Aunque no seria acertado que
negara la utilización de tan desgarradoras cicatrices en la piel de
dicha mujer.
En mi intención no existe el mas mínimo interés de
lucro, sino un aviso para aquellos de nosotros que no estén sordos, ni
ciegos o incapacitados para saber tratar a nuestras compañeras con el
debido respeto del que todo ser humano es merecedor. No pretendo dar
clases de moralidad a nadie, solo intento encender una lamparita en el
interior de los corazones que no estén aun demasiado cerrados.

Por lo que la trayectoria de esta, les demostrara
que a pesar de que no regateamos en ningún momento de los hechos,
adjetivos no muy consonantes, los hechos que aquí se narran han sido
arrancados de los labios de la verdadera protagonista y, como tales,
llevados al papel.
En lo que se refiere a la autentica sufridora,
verdadera protagonista de esta historia, en estos mismos momentos en los
que finalizo esta obra esta sufriendo la mas cruda y espantosa de las
realidades.
Debo confesar que la historia también contiene
acontecimientos añadidos fruto de la imaginación que, aun yendo en
paralelo con las realidades que se expones, no dejan de ser ficción. La
intención es la de recordar a la humanidad ciertos acontecimientos que,
desde las espadañas de nuestros hogares, los vemos como cosas naturales,
sin pararnos a pensar que la mayoría de nosotros no hemos hecho mejores
meritos que aquellos para merecer lo que tenemos.
Álvaro Hierro de la Piedra es uno de los mas
emblemáticos personajes de esta obra y que fue engendrado con mi pluma.
En el vientre de la imaginación vio su luz primera, un día cualquiera
del año 1968. Álvaro nació y creció bajo los auspicios de la máxima
libertad, la que nunca trate de mediatizar. Aunque tengo que reconocer
que el siempre ha sido el escudo y portavoz de los mas disparatados
adjetivos, estrofas y narrativas que yo no fui nunca capaz de
pronunciar.
Álvaro Hierro de la Piedra forma ya parte
inseparable de mi, o mejor dicho, que somos dos personas con una sola
naturaleza. Esto quiere decir que en no pocas ocasiones se escapa del
alcance de mi pluma y pensamiento, y hasta se atreve a revelarse contra
mi. Y es que Álvaro ha llegado a adquirir, a través de la distancia del
tiempo, una autonomía difícil de comprender. Si he de ser sincero, hay
momentos en los que me gustaría retornarlo a su lugar de origen. ¿Que
por que querría hacerle desaparecer? Por varias y obvias razones.
En primer lugar, porque su inteligencia y
arrogancia llegan a hacerle sombra a mi trabajo literario. En segundo,
cosa que además debo confesar no me agrada, es incapaz de compartir sus
secretos conmigo y eso lo podrán comprobar en la presente obra.

Para mi, no dejan de ser motivos mas que
suficientes como para hacerle desaparecer, sin que ello me pueda suponer
el mas mínimo remordimiento de conciencia. De cualquier modo, como no
soy capaz de destruir lo que suelo crear, lo seguiré escuchando y
aconsejando del mejor modo que me sea posible, hasta el final de
nuestros días. Y digo hasta el final, porque el morirá conmigo.
Solo para Ti
PROLOGO
Me asomo a estas paginas desde el orgullo y la
alegría que siente el amante de la poesía al saberse elegido para
prologar la antología de versos de un paisano, de un amigo de siempre.
Rogelio García Galindo me entrego hace unos meses una copia de estas
paginas que ahora ven la luz editorial y que , desde entonces hasta este
momento, he ido desfrutando muy poco a poco, paladeando cada línea,
recitándolos "abonico" como contrapunto a las estridencias de este
Madrid enfurecido.
No considero este el momento ni el lugar de
realizar un análisis formal de métrica y estilo, que es tarea de los
críticos. Sin embargo, si deseo invitar al lector a que se sumerja en
estas paginas, en las que late el profundo sentir de nuestro poeta y,
con su pulso, el de nuestra tierra. Es su poesía reflejo del alma, de
una experiencia sentimental, que de tan humana trasciende las fronteras
de lo estrictamente autobiográfico y personal. Así quien por sus versos
navega se interna en la mar del amor universal, del placer, del dolor
que este ha significado siempre.

En los versos de Rogelio García Galindo se respira
el olor de la sal y de la tierra de ese Cabopalos que le adoptó a su
llegada de Oran y que le regalo su tesoro mas preciado, Maria Dolores,
ultima destinataria de su lírica. Quien conozca aquella, nuestra tierra,
reconocerá en esta antología la luz, colores y sabores del paisaje
cartagenero que han alimentado la música de estos versos, sinfonía
poética de magnifica orquestación.
Disfrute pues el lector y anime este prologo a mi
querido amigo Rogelio.
Federico Trillo-Figueroa
Al Otro Lado de la Vida
PROLOGO
Después de la ultima obra publicada por Rogelio
García Galindo, "El Tío Antolino", convertida por merito propio en un
referente de la literatura cartagenera y de la que guardo muy grato
recuerdo, vuelvo a enfrentarme a unas primeras paginas de un nuevo libro
de este escritor afincado desde hace muchos años en Cabo de Palos.
En una primera lectura, descubro sin asombrarme
que el protagonista de "Al otro lado de la vida", titulo de esta obra es
un niño de catorce años. Cuando me comento por primera vez que estaba
trabajando en un nuevo cuento, ya imagine que su protagonista no podía
ser otro que un niño.
Y es que Rogelio siempre ha sentido una pasión muy
especial por los niños. Niños que para Rogelio significan pureza,
pensamiento libre e independiente, aun sin adulterar, pero enfrentado
personalmente contra una sociedad que va reduciendo poco a poco la
duración de esta etapa de la vida y a la que Rogelio se aferra con una
fuerza casi sobrenatural.
Así, "Al otro lado de la vida" se convierte en la
tercera obra del autor, cuyos principales personajes; así como su
historia tiene como eje principal a un niño de corta edad. "El Pastor de
las Roquetas" y "El Tío Antolino" fueron sus predecesores, ambos
repletos de ternura, de esa ternura infantil que la propia vida se
encarga de destruir con el paso de los años.
Seguro de sí mismo, en este cuento dirigido a
niños y niñas de todas las edades, Rogelio García Galindo nos muestra un
sentido del humor transparente y espontáneo y nos ofrece su especial y
singular visión del "mas allá", para todos aquellos que quieran o se
atrevan a captarla. Lo importante no es el Dios, sino la creencia, me ha
repetido el autor en alguna que otra ocasión.
Independiente de su edad, Rogelio en muchas
facetas de su vida hace aflorar esa parte importante del niño que fue,
que sigue siendo y que por diferentes causas y avatares de la vida no
pudo disfrutar de una infancia cómoda. Lo cierto es que ni cómoda ni
incomoda, sencillamente no pudo disfrutarla, por ello, sus narraciones
están habitadas de esos seres lucidos que son los niños.
La familia, la infancia, la muerte, el mas allá,
son temas que Rogelio ha sabido trenzar con especial habilidad en este
relato. Un relato sobre el destino y las muchas confusas maneras que
tiene de aparecerse. Una historia basada en la relación que existe entre
realidad e imaginación, conjugando magistralmente pensamiento y
sentimiento, sin pretender un significado a la historia.
Y como no, "Al otro lado de la vida" sitúa a Pablo
Manuel, su protagonista, en Cabo de Palos, esa pequeña población
cartagenera de la que Rogelio se siente hijo adoptivo y a la que ensalza
permanentemente en sus libros, sin que muchas veces esa pasión sea
correspondida.
Con un estilo sereno, muy preciso y atrapado por
sucesos cotidianos, a lo largo de la lectura de este relato, el lector
tendrá ocasión de comprobar que sus registros estilísticos se encuentran
desnudos de artificios y busca la sencillez.
Una sencillez que el autor muestra en cada uno de
nuestros largos cuentos. Ante mis comentarios, sobre su capacidad de
trabajo y de producción, literaria, Rogelio siempre repite una y otra
vez lo mismo, que la historia esta ahí, flotando en el aire, a la espera
de que llegue alguien dispuesto a contarla. Así de sencillo le parece.
Pero lo cierto es que es muy difícil mostrar un
apasionamiento tan brutal a la hora de escribir. Rogelio alcanza ese
grado en cada párrafo que mecanografía, en cada historia que inventa en
el momento y lugar mas inesperado. Ve una historia en cada niño que se
cruza en su camino, en cada injusticia, en cada conversación con viejos
y nuevos amigos, en sus recuerdos. Unos recuerdos totalmente lucidos,
cargados de un batallón de datos que debo confesar que a veces me
desbordan.
Su vida, en lo personal, en lo profesional, en lo
literario, no ha sido, ni mucho menos, un camino de rosas. Pocos
apostamos por sus libros, nadie le ha regalado nada, solo su propia fe
en la literatura, en su labor de narración y en el contacto directo con
sus lectores le han mantenido en pie. Una legión de lectores muy poco
ruidosos, pero dispuestos a recomendar sus lecturas a amigos, familiares
y vecinos. Rogelio sabe que cuenta con ellos, con sus lectores
incondiciones, también los mas críticos.
Escritor sin descanso, casi compulsivo, en su
trayectoria literaria cuenta con seis libros en su haber, poesía y
narrativa, consagrándose como uno de los escritores cartageneros
contemporáneos mas relevantes. Durante este año, al menos otros tres
nuevos títulos verán la luz, asegurando que lo suyo es la literatura,
aunque confiesa que en varias ocasiones ha estado tentado de tirar la
toalla y dedicarse a otra cosa, pero no puede. Sus relatos son la
caverna donde se esconde.
Pero ante todo, Rogelio es un escritor
rabiosamente independiente. Su literatura pasa directamente de escritor
a lector, limpia, sin intermediarios que la adulteren. Muy alejado de la
comercialización, celoso de su independencia y orgulloso de ella, ha
conseguido situarse en una posición en la que puede decir lo que quiere.
El mismo se define como un tipo que cuenta historias lo mejor posible y
que además, no tiene intención de cambiar.

Ha sido capaz de consagrar su vida a ofrecerse a
si mismo en sacrificio, un sacrificio que consiste en volver las
espaldas a la injusticia, a la sin razón, devolviéndole al mundo a
través de sus narraciones, la pureza que hace tiempo perdió. Porque es
un escritor nada egoísta y siempre escribe para los demás, no para si
mismo, un defecto de muchos escritores. Con sus relatos, Rogelio solo
pretende contribuir a la felicidad del hombre (casi nada), así de
sencillo o de complejo, depende de como queramos verlo.
Lo cierto es que "Al otro lado de la vida" es un
cuento absolutamente recomendable, que nos vuelve a descubrir a un
Rogelio García Galindo en plena forma. |